martes, 20 de octubre de 2015

Mi día en fotografías

Hola, por fin pude publicar, y eso me hace sentir muy contenta. Hoy no traigo reseña, pero sí fotografías de mi día de hoy (y de ayer)
Uno de los hobbies que le heredé a mi mamá
Clase de Radio
Los sliders de la consola

Tarea, mucha tarea
Más clase de radio, ¿a que los micrófonos están preciosos?
A una de mis niñas le aterran los cohetes

jueves, 8 de octubre de 2015

Nueva sección: Mi día en fotografías

Hola, estoy repitiendo la entrada por un pequeño incidente, dónde estuvo involucrada Ruby, mi cachorra. :)
En clase de Radio hicimos una radio novela, muy improvisada, dónde yo hice
el papel de una amiga cizañas que delataba la infidelidad de una de sus amigas.

Mis apuntes de Merca, y parte de mi falda roja.

Un muchacho muy tierno de la clase nos regaló esto a todas las que
tomamos la clase (4 personas incluyendo a la maestra) 
Parte de la pecera de mi papá.

Parte de mi jardín, una bella planta que es plaga en mi casa.



martes, 6 de octubre de 2015

Muchas gracias

Hola, lamento no poder estar presente, y lamento mucho no tener tiempo para leer. Pero aquí estoy, actualizando mi estado, y esperando terminar pronto. Estoy leyendo un libro muy bueno, en verdad se me ha hecho una maravilla llamado Ébano de Riszard Kapuściński. Espero pronto terminarlo para hacer la reseña, y muchos otro trabajos.

Hace unos días, un muchacho, no, un niño de mi universidad me envió un mensaje, dónde me invitaba a salir, y yo simplemente le di el avión, o mejor dicho le dije que me lo dijera en persona; pero, antes de eso, una de las muchachas de mi salón comenzó a decirme que yo le encantaba a él, que siempre preguntaba por mí, y que siempre hablaba de mí con sus compañeros.
La verdad es que no le creí a ella, porque seamos honestos, el niño en cuestión jamás dio indicio alguno de que yo le agradara, o fascinaba cómo ella me quería hacer creer y créanme que me fije. Pero resulta que hoy confirmé que me querían humillar, o algo por el estilo, porque el dichoso muchacho me dijo que fue idea de ella, que ni me ilusionara. Le respondí que no se preocupara, que no lo había hecho.
Ahora lo que me pregunto es ¿por qué demonios le harían a una persona algo así? (Disculpen el vocabulario) Y lo más triste es que hace un año si hubiera caído, pero ahora simplemente es una experiencia que sí me importó, tan es así que la estoy comentando, pero que no me afecto porque, tristemente sabía en lo que iba a terminar.

Muchas gracias al muchacho, mejor niño, cobarde que dejó que usaran su nombre en algo así, y muchas gracias a la niña que planeó todo esto, que a pesar de ser de las pocos personas que me agradaban de mi generación arruinó todo con una broma que le salió mal. Y muchas gracias a ambos por mostrar un nivel de madurez apropiado para la universidad.